No he escrito en la sección «sentimientos», y no es por no tener cosas que contar, si no por el ánimo de hacerlo, a veces hay que esperar algo de fuerzas.
He estado disertando conmigo mismo y con colaboración de mi almohada un sin fin de cuestiones, aunque ultimamente quizá sea lo del dolor de corazón lo que más suele dar vueltas por mi cabeza.
Pensado que muchas veces el querer curar el dolor de un corazón destrozado y golpeado por la vida puede llevarnos a un dolor más grande; y en un recuento de los daños, tanto míos como de la gente que me rodea, veo que esto es mas cierto por que la experiencia lo muestra así.
Es en tiempos como este cuando uno aprende con dolor.
Y es en tiempo como este, cuando uno cae, que llega a recibir una mano amiga que te ayuda a levantarte o una patada para que te refundas caído en tu dolor.
En tiempos como este, por querer aferrartea algo, puedes buscar en algún otro lado y se engañado o que uno juegue con esa ventaja que le das.
En fin, no es el fin, pero para estas anotaciones es un comienzo.