Desde que leí La casa de las bellas durmientes lo he agregado a mi lista, este año mi lista de libros a leer en el 2018 va a gozar de este libro y seguramente cada año iré agregando uno suyo para leerme todo lo que haya escrito
La bailarina de Izu era mi otra opción, pero al final me decidí por este, de este autor me gusta mucho que su prosa parece poesía, y la sensibilidad y el desarrollo de sus personajes, debo de empezar a comentar los libros que voy leyendo y para mi este autor fue una revelación.
Sus libros suelen ser marcados como eróticos, pero lo describe tan natural que si uno entiende cachondo quizá no sea el libro que busca
Comentando más de La casa de las bellas durmientes (1961), es uno de los relatos más hermosos del escritor japonés, una novela de atmósferas que reflexiona sobre la vejez, la decadencia física, el transcurso del tiempo y los recuerdos.
Es una obra que serviría de inspiración para Memorias de mis putas tristes (2004), la última novela publicada por el escritor colombiano Gabriel García Márquez. Gabo leyó la novela de Yasunari Kawabata en torno a 1980 y es evidente que su relato bebe de la perturbadora historia del Nobel japonés tanto en el esqueleto argumental como en la búsqueda de crear una atmósfera sensual y onírica.
Yasunari Kawabata
Osaka (Japón), 1899 – Zushi (Japón), 1972. Escritor japonés que obtuvo el premio Nobel de Literatura en 1968 por su «pericia narrativa, capaz de expresar la idiosincrasia japonesa con enorme sensibilidad». Fue sobre todo un refinado transmisor de atmósferas y emociones, que plasmó con un lenguaje de singular belleza lírica. Sus temas intimistas, a menudo amorosos, son exploraciones de la soledad y de las delicadas relaciones del individuo con los otros y con la naturaleza.
Tuvo una infancia trágica, signada por la sucesiva muerte de sus familiares más próximos. Completamente solo en el mundo a partir de los quince años, «niño sin familia ni hogar», como se autodefinía, completó su educación en un internado y luego en la universidad imperial de Tokio, donde se licenció. Su temprana pasión literaria lo llevó a participar en grupos de vanguardia como el de los neosensacionistas, que oponían el lirismo y el impresionismo al realismo social de los escritores proletarios, y fue un activo impulsor de movimientos y revistas.
En 1925 publicó Diario íntimo de mi decimosexto cumpleaños, género muy frecuentado por los autores japoneses, pero su estilo cobró verdadera personalidad y madurez en los relatos de La bailarina de Izu (1926). Kawabata, cuya sensibilidad le permitía meterse como nadie en la piel de sus personajes femeninos; cultivó un tipo de novela breve, casi en miniatura, desgarrada y episódica. Su obra cumbre es quizá País de nieve (1937), que narra la relación entre una geisha que ha perdido la juventud y un insensible hombre de negocios tokiota.
Entre los títulos destacados de su producción figuran asimismo Mil grullas (1952), El rumor de la montaña (1954), El lago (1955), La casa de las bellas durmientes (1961), Kioto (1962) y Lo bello y lo triste (1965). Hacia el final de su carrera se centró casi exclusivamente en la ensayística y la crítica literaria.
Fue presidente del PEN Club japonés durante cuatro años y en 1959 le otorgaron en Frankfurt la medalla de Goethe. El 16 de abril de 1972, enfermo y deprimido, dolido sin duda por la muerte de su amigo Yukio Mishima, que lo había definido como un «viajero perpetuo», Kawabata se suicidó en un pequeño apartamento a orillas del mar. Ese mismo año se publicaría póstumamente la biografía ficticia El maestro de Go.
Puros elogios he escuchado de este libro, una novela corta, siguiendo
Estudió en la Universidad de Stanford, pero desde muy temprano tuvo que trabajar duramente como albañil, jornalero rural, agrimensor o empleado de tienda. En la década de 1930 describió la pobreza que acompañó a la Depresión económica y tuvo su primer reconocimiento crítico con la novela Tortilla Flat, en 1935.
Continuando
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ (Aracataca, 6 de marzo de 1927 – Ciudad de México, 17 de abril de 2014), nacido en Colombia, es una de las figuras más importantes e influyentes de la literatura universal. Ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982, es además cuentista, ensayista, crítico cinematográfico, autor de guiones y, sobre todo, intelectual comprometido con los grandes problemas de nuestro tiempo, en primer término con los que afectan a su amada Colombia y a Hispanoamérica en general. Máxima figura del llamado «realismo mágico», en el que historia e imaginación tejen el tapiz de una literatura viva, que respira por todos sus poros, es en definitiva el hacedor de uno de los mundos narrativos más densos de significados que ha dado la lengua española en el siglo XX. Entre sus novelas más importantes figuran Cien años de soledad, El coronel no tiene quien le escriba, Crónica de una muerte anunciada, La mala hora, El general en su laberinto, el libro de relatos Doce cuentos peregrinos, El amor en tiempos de cólera y Diatriba de amor contra un hombre sentado. En el año 2002 publicó la primera parte de su autobiografía, Vivir para contarla.
Un libro que ya tenía rato esperando turno y ahora le toca ser el primero de
Ernest Christy Cline (Ashland, Ohio, EE. UU., 1972) es un novelista estadounidense de ciencia ficción. Desde pequeño se aficionó a los videojuegos y la ciencia ficción, aficiones que quedan patentes en su primera novela, Ready Player One. En 2015 publicó Armada.
Su debut como novelista se produjo con “Dinero Fácil” (2006). Más tarde publicó “Nunca La Jodas” (2008) y “Livet deluxe” (2011), tres libros reunidos como la Trilogía Negra De Estocolmo.