Hablando del Mate

haciedo eco de otros weblog, pues pongo mis comentarios al respecto también

[b]Yerba Mate[/b]

Renombrada en Suramérica por su capacidad para dar energía sin cafeinizar, la yerba mate es la bebida nacional en Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay.

Hay un ritual para beber la yerba mate, quizá no tan refinado como la ceremonia japonesa del té, pero igualmente enclavado en la cultura y los valores sociales de Suramérica, como la hospitalidad y el compartir comunitario.

La yerba mate se hace con las hojas de una planta de sombra siempre verde (Ilex paraguariensis) de la familia de los acebos, que crece en el bosque lluvioso subtropical. El té se prepara con agua a punto de hervir y se suerbe de una calabaza que se ha vaciado y tallado a mano, que se conoce también como mate. El nombre de la bebida en realidad se deriva de «yerba en el mate» (calabaza) o «hierba mate». Sin embargo, el nombre mate se ha convertido en sinónimo tanto de la bebida como de la planta.

El cebador (la persona que sirve el mate) primero llena la calabaza hasta la mitad con la hierba y la humedece con agua fría para proteger los nutrientes de las hojas. Luego añade agua caliente (a punto de hervir) y prueba la infusión para asegurar al que lo recibe de que está a la temperatura perfecta. El té no necesita reposarse, sino que está listo de inmediato. Se suerbe la infusión, rica en nutrientes, por medio de una bombilla, un popote con una coladera fina el extremo inferior, que filtra el líquido. Si se está en una reunión de amigos o de familiares, el cebador bebe toda la primera preparación -habitualmente está tibio por la primera infusión de agua fría-, luego vuelve a llenar el recipiente con agua caliente y le sirve a cada persona por turno, recorriendo el círculo.

Unos 15 000 cultivadores producen cerca de 250 millones de kilos de yerba mate cada año para los bebedores de mate de Suramérica y todo el mundo, especialmente Alemania y Medio Oriente.

Cuando los colonizadores españoles ocuparon Paraguay en el siglo XVI, observaron que los indios guaraníes bebían un té de hojas secas pulverizadas de una planta que llamaban herva (lo que conocemos como yerba mate) para resistir la fatiga durante largas marchas. Los españoles, y después otros inmigrantes, incluyendo a los sacerdotes jesuitas, con el tiempo difundieron la costumbre por toda Suramérica. Los jesuitas fueron los primeros que cultivaron la yerba mate en plantaciones suramericanas en el siglo XVII.

Hoy en día los bebedores de yerba mate buscan en ella obtener claridad mental, mejorar la digestión, sostener la energía y la resistencia, regular el apetito, desintoxicar la sangre, una dosis generosa de vitaminas y minerales, levantar el sistema inmunológico y ayudar a aliviar alergias, entre otras cualidades.

Como tónico rejuvenecedor, la yerba mate ayuda a restaurar «el equilibrio que se pierde a menudo en las batallas cotidianas de la vida». Investigadores del Instituto Pasteur y de la Sociedad Científica de París, Francia, llegaron a la conclusión de que el mate contiene prácticamente todas las vitaminas necesarias para sostener la vida. Esta conclusión con una de las leyendas más antiguas acerca del origen del té:

Un indio viejo, demasiado exhausto para seguir viajando con su tribu nómada, se resignó a morir solo en el bosque. Cuando un chamán ofreció conceder al viejo un solo deseo, éste deseó fuerzas nuevas para reunirse con su tribu. El chamán instruyó al viejo en los usos del chimarrao, un té verde que le proporcionó «compañía sana» en su soledad y, con el tiempo, le permitió recuperar sus fuerzas y finalizar el viaje para reunirse con su tribu.
El efecto estimulante de la yerba mate proviene principalmente de un compuesto llamado mateína, un pariente cercano de la cafeína. La mateína puede estar relacionada con la cafeína, pero su estructura química y la forma en que el cuerpo las absorbe difieren de manera significativa. La mateína tiene los efectos estimulantes de la cafeína sin los efectos secundarios: no parece ser adictiva, parece regular los patrones del sueño en lugar de interrumpirlos y promueve un sueño más profundo y más reparador, y no tiene la caída depresiva que sufren los bebedores de café.

A diferencia de una droga convencional, el mate no se dirige a un órgano o sistema fisiológico específico. Antes bien, la mezcla de nutrientes de la hoja ayuda al organismo a restablecer o mantener un estado de equilibrio. Como tónico para todo el cuerpo, la yerba mate afecta a los sistemas nervioso, gastrointestinal e inmunológico. El mate puede estimular a un sistema nervioso deprimido o calmar a uno sobreexcitado. Los suramericanos usan el té comúnmente para mejorar su función digestiva y ayudar a eliminar toxinas del cuerpo. Es útil también en caso de enfermedad como una forma de fortalecer la respuesta inmunológica del organismo, una regulación o estímulo llamado inmunomodulación.

Los bebedores de mate informan de una mejoría en el estado de ánimo por tomar el té, así como altos niveles de atención, concentración y memoria. La mateína probablemente sea un factor, pero asimismo lo son los nutrientes que contiene el mate, en particular los niveles de colina (un precursor neurotransmisor) y triptófano (el aminoácido precursor de la serotonina).

El mate es útil en la terapia para desórdenes gastrointestinales porque es un depurativo (promueve la excreción de desechos). De esta manera, la yerba mate ayuda a aliviar la constipación y estimula la peristalsis normal (las contracciones que mueven el material a lo largo de los intestinos). El mate también puede ser útil como parte de un programa para perder peso, ya que parece suprimir el apetito al mismo tiempo que proporciona nutrientes esenciales que se necesitan para mantener la salud. De hecho, los investigadores descubrieron que la yerba mate tiene una potencia comparable al ácido ascórbico (la vitamina C), uno de los antioxidantes más efectivos y bien documentados.

Los atletas podrían tomar en cuenta la yerba mate, ya que parece reducir la fatiga durante el ejercicio. El mate puede incrementar el abasto de oxígeno al corazón y ayudar al cuerpo a utilizar los carbohidratos de manera más efectiva durante el ejercicio.

El mate puede ser útil como un agente antidiabético, ya que parece retardar el desarrollo de la hiperglicemia o exceso de azúcar en la sangre. Investigadores de la Universidad de Surrey, en Guildford, Inglaterra, decubrieron que el mate reduce el apetito y la sed anormales, así como la pérdida de peso asociada con la diabetes. La yerba mate también ha mostrado capacidad para reducir la severidad de algunas alergias e incluso la fiebre del heno, posiblemente por estimulación de las glándulas suprarrenales para producir corticosteroides, que ayudan a suprimir la inflamación y la respuesta inmunológica debida a las alergias.

El árbol Ilex paraguariensis crece hasta una altura de uno a tres metros. Se cosecha entre mayo y octubre y cada árbol produce aproximadamente de 30 a 35 kilos de hojas secas por estación. Una vez cosechadas, las hojas se pasan brevemente por una llama para conservar su color verde y para quitarles algo de la humedad. Luego se ponen en una instalación para secar donde se calientan y se secan por unas 24 horas. Después las hojas se pican, se ponen en costales y se dejan añejar por un periodo de seis meses a dos años. Las hojas pasan por un proceso final de molido justo antes del embarque para asegurar que el té esté lo más fresco posible.

(basado en «Trade in Your Latte for Yerba Maté, South Americas’s Green Tea», por John Anderson, Alternative Medicine, 27, 1999).

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